Me hacen preguntarme los temas de la “clínica”, la “salud mental”, la “cura” (de sesgo médico), etc; y creo que en el hecho de reparar en estas cuestiones podría ir delineándose cierta cartografía que le diera nombre y forma (momentáneamente) al espacio en el que elucubran y hacen, los analistas. Interesante el “por qué” de la recurrencia de Lacan a la lógica matemàtica. Por extensión, a la ciencia moderna, y puntualmente, a la ruptura epistemológica que parece haberse producido desde principios del siglo pasado. Esta recurrencia a las matemáticas no será un jugada sin consecuencias para la dinámica y para las significaciones operativas que van cobrando los conceptos mismos de “cura”, “salud mental”, “sintoma”. Retomo la resolución que encuentra Lacan -yendo del “signo” al “algoritmo” saussurianos-, para proponer a la articulación intersignificantes como condición de emergencia del significado (prescindiendo del sostenimiento de un origen). Y en esa misma línea es que aparece la necesidad de incorporar el modo en que las matemáticas del siglo pasado pasan a operar con la articulación de sus caracteres, sujetos éstos únicamente a una cierta legalidad.
El modo de operar de las natemáticas brindan a Lacan la posibilidad de operar de esta forma con los significantes; los significantes son llevados a “letras”, igual a cómo lo hacen las matemáticas con sus propios caracteres, sin que éstos representen nada en sí mismos.
Hay un punto aquí que resulta epistemológicamente fundamental, y es la reversión dada en la cosmovisión postnewtoniana (desde Einstein, en adelante) en relación a la posibilidad de entender que la operación misma es la que crea a las cosas: el hacer de las operaciones no se ejerce sobre ningún preexistente ontológico, sino que es él mismo quien lo funda a posteriori.
Creo yo que es en el punto de una integración de esta lógica operativa, la que se impone por sobre una lógica de la representatividad sustancialista, a la cual adscribe todo el saber médico, lo que constituye el desafío operante para el desarrollo del análisis.
Ya con el apoyo entonces en la articulación intersignificante, Lacan asoma a esta lógica operacional, la que ya no puede servirse de la lógica representacional, marco epistemológico y paradigma al que se ajustan la “medicina”, la “salud mental”, etc.
Autor: psibas@hotmail.com
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Clínica, Salud Mental, Cura.
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Psicoanálisis y Clínica.
Compleja es la relación del Análisis con la clínica, con la psicopatología y con la Cura. ¿Tiene que ver la función -que de hecho es llevado a cumplir el análisis como una traducción una reverberación-, del modo en el que la neurología, la psiquiatría, la psicología han ido diseñando cada una como su campo gnoseográfico? Alguna vez leí en uno de los libros de Jorge Alemán que él se lamentaba -o no acababa de entender- por qué el psicoanálisis se había metido en el abordaje de la cuestion de la psicosis. Una pena que ni siquiera el propio Alemán no sostuviera esa interesante pregunta.
En que posición nos deja, en tanto analistas, el desarrollo del discurso analítico si lograra desamarrarse de las ataduras corporativas inherentes a la cultura.
En definitiva, el discurso del análisis está ya cabalgando, y las expresiones de ello se pueden seguramente apreciar en la enunciación de saberes que caracterizan a las ciencias de hoy.